A finales del año pasado, 2025, recibí la llamada de Dolores, encargada de poner en marcha la Mostrado Encaixe de Camariñas, que va ya por su XXXV edición. Para mi sorpresa querían volver a invitarme a participar en la sección de Artencaixe, en la cual participé por primera vez en el año 2023. Ya os digo que no me pudo hacer más ilusión, eso sí, este año quería tenerlo todo muy organizado, ya que la primera experiencia fue, para mí, un poco caótica, ya que era la primera vez que participaba en algo así.
Así que en Diciembre, entre feria y fería, me puse a pensar y a diseñar. Tenía claro que ese año iba ser una apuesta por el blanco, ya que quería conseguir una integración total entre el encaixe de Camariñas y el bordado al aire. También sabía que el tiempo era limitado, por lo que decidí que irían 5 piezas, o eso creía yo… ( spoiler: una pieza se quedó fuera por falta de tiempo)

De entre todas las ideas, había una que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, pero que no había podido llevarla a cabo por falta de tiempo, y valorando y echando cuentas de las horas que estimaba que me iba llevar, dije: por que no?
Decidí crear un colección entorno a una serie manga que me marcó de pequeña y que me encanta, muy enfocada en el empoderamiento femenino, que nos enseñó, a las niñas de esta generación, que somos fuertes, que podemos solas, pero que, acompañadas siempre es mejor. Por si no lo habéis adivinado se trata de Sailor Moon.

La pieza que tenía más clara era la de la transformación, no tenía muy claro cómo hacerla, pero sabía que quería hacerla. Una cosa que no sabéis es que yo tengo una musa, y cuando estoy muy bloqueada, o veo que no saco una idea que diga: eso es lo que yo buscaba, recurro a ella, y contándole la idea me dijo: una pieza central en impresión 3D, habla con mi marido que seguro que se ocurre como solucionarlo. Y, efectivamente, entre los 4 que estábamos reunido sacamos adelante la idea. Una vez centrada esta pieza, las otras salieron solas, el lazo, que todas llevan en sus trajes en la parte de atrás y las flores cierran el circulo de esta colección. Sabiendo la temática y que en ese momento yo estaba enganchada a la canción de Mondra, sabía que el nombre de la colección no podía ser otro que Quererse ben.
Teniendo definidos los diseños, tocaba escoger el encaje, y esperar a que las encajeras me lo enviasen. Mientras esperaba a que me llegase me reuní con Juan y con Jona, de la marca De los aires, para contarles mi idea y ver si querían colaborar para completar los looks. Les encantó la idea y accedieron a participar en esta locura. Como iréis viendo en todo este proceso, aunque la idea es mía, poco a poco se irán involucrando más personas, porque yo puedo tener las ideas, pero a veces te encuentras con problemas que no eres capaz de resolver, y hablarlo ayuda a encontrar la solución o que otras personas ya tengan ese conocimiento de cómo solucionar determinados imprevistos, y que como en la serie, hacer las cosas acompañada ayuda a que todo sea más fácil, aunque seguramente sola también habría podido, pero no seria igual.
Lo dejo aquí, muy pronto os cuento como continué con estas piezas tan especiales.




Deja una respuesta